Cada loco, con su idioma

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domingo, 12 de abril de 2015

La magia del mundo está en el margen

de amor, error.
Creo firmemente y cada vez estoy más convencida de que yo no soy de esta época. Debería haber vivido en el siglo XVIII o antes. Con los vestido largos, los carros tirados por caballos, los caballos, las casas solariegas. El fuego y calor de la lumbre, los huertos pequeños, los mercados grandes, sombreros. Calles todas empedradas. Libros de cubierta de piel curtida. Vidas sencillas y complicadas hasta puntos decididos individualmente por el cabeza de familia, que tristeza, eso creo que habría podido conmigo. Aunque quien sabe, igual si hubiera vivido de verdad en esa época habría permitido que doblegaran mis ideales. Espero no estar en lo cierto, pero siempre queda ese resquicio de posibilidad. 
Detrás de esto, puede que esté la idea de que ahora mismo no se si tengo lo que quiero o si quiero algo que no tengo. no sabría decir muy bien el motivo, pero estoy segura de que hay alguno que haga que no me guste lo que ahora mismo pienso. O no es su totalidad por lo menos. Quien sabe si en unos días, de repente, todo vuelve a una normalidad desconocida. Creo que sería estupendo poder ir a un lugar concreto sabiendo lo que voy a encontrar lo que estoy buscando. Tiempo al tiempo, tic.....

Las verdades más dolorosas son las que sabemos con certeza pero que no queremos que nos digan. 

jueves, 26 de marzo de 2015

Algo casual y monógamo.

Vive sin pensar lo que piensan los demás. No hagas caso de lo que diga la gente de ti. No permitas que las decisiones de la gente que no sufrirá las consecuencias sean las definitivas. No pierdas el norte. No te olvides el abrigo. No pierdas la cabeza, los papeles, la compostura. No seas menos que nadie. Se tu misma. Llame cuando llegues. Preguntan por ti los vecinos. Saca la comida un poco antes de comer. Bebe mucha agua. Haz deporte. Estudia mucho. Haz algo que te guste. No salgas demasiado. No bebas mucho. Cuídate. Da recuerdos por ahí....

Vete a buscarme, yo no me encuentro.

Con amor, alguien que se dedica a buscarse a-sí(misma)

martes, 24 de marzo de 2015

Solo tiene miedo al miedo.

Nuestro corazón siempre tiene quince años y da igual el tiempo, los años, las carreras, los tropiezos o las caídas. Nuestra pequeña bomba seguirá con la inocencia del que no sabe lo que dice. Con las ganas locas de estrellarse contra un moro de piedra, aunque lleve varios metros viendo que se acerca a cada vez más velocidad. Perderá el norte con tres brújulas encima. Querrá saltar sin paracaídas a un poco del que no ve el fondo o precisamente a ese pozo que no ve fondo. 

Deberíamos tener algo así como una cartilla para ir apuntando las tonterías que hacemos a lo largo de nuestra vida amarosamente desastrosa. Para no repetirlas o algo así y una vez que llenas el cupo, no se te está permitido hacer más cosas estúpidas de las que arrepentirse, no la mañana siguiente, sino al cabo de los meses, cuando te atreves a echar las vista atrás y ver el destrozo que sin querer hacer nada malo, has hecho con los pedacitos de tu vida aún sin construir. 

domingo, 22 de marzo de 2015

Wislawa Szymborska

NADA DOS VECES
Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

(...)

sábado, 21 de marzo de 2015

Hoy me desperté con legañas.

Pesadillas con los ojos abiertos de las que no te puedes despertar. Por mucho que corras siempre las tienes pisándote los talones.

Y la vida empieza en la octava vida de un gato, en un blues de mis zapatos. Después de lo que debimos olvidar nada era como alguien alguna vez pareció escribir en un cuaderno perdido arrugado y mojado que escondo detrás de las miradas que tienen tanto nombre como apellido. 
Debería seguir escribiendo, pero en realidad, últimamente dejo casi todo a medias o me como la vida por los pies. Buscando una verdad que sepa un poco a la mentira que me digo y te repito. No su muy bien a quien van dirigidas estas líneas. Y es que ya solo quedan los restos de la historia que teníamos a medias y que decidiste que era mejor partir, para empezar dos caminos diferentes del que íbamos construyendo. 
Acabo de ponerle el nombre que le faltaba, que no va a ser el título ni mucho menos. Ahora solo me quedan ganas para romper a gritar al aire que eres el completo idiota que más me ha gustado. Menuda tontería. Y ahora de que cojones sirve decir... de nada, sirve exactamente igual que callármelo todo como llevo haciendo, en este caso concreto unos meses, y en general en mi vida, desde que recuerdo. 
Y sabiendo cual es la solución, todos los finales me pillan desprevenida y mi primera salida es cerrarme en banda y dejar que el muro crezca, y que espere un huracán que lo derrumbe. Así una y otra vez. 
Quiero salir, y beber sin pensar en las flores que salen porque ya es primavera. Pero el aroma que vuela a mi alrededor, hace que eso se convierta en una misión imposible. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Eso, no se enseña en los libros.

Cuarenta y ocho horas mano a mano son suficientes para que un hombre y una mujer se digan todo lo que pueden decirse en veinte años de vida.
Coser todos los rotos de tus alas de papel. Despertar todas las noches y buscarte aunque no estés. Esa idea que te come las entrañas, que se queda en tu mirada. El papel doblado en la toalla. Las ideas que se escapan y te dejan recordar, todo aquella que pretendes olvidar. 
Las miradas sin su dueño, las sonrisas sin un sueño. Las historias todavía sin final. 

miércoles, 11 de marzo de 2015

La culpa es del café, que me recuerda tu sabor.

No he tenido jamás la intención de dolerte pero te he dolido. 
 
Enterramos los relojes, en la playa y sin honores. Olvidamos recordarnos al cruzarnos sin mirar más allá de la sombra de nuestra nariz. Estudiamos otros tiempos para intentar recuperar la historia evaporada a la sombra de mil leones hambrientos esperando para salir a comerse la luna, porque del mundo ya solo quedan resquicios. 

lunes, 2 de marzo de 2015

En historias de dos, ciertos engaños [el alcohol] se parecen al deseo.

Quizá no me encuentre porque nunca me perdí. A veces solo nos despistamos, perdemos rumbos, expectativas, ilusiones, pero no a nosotros mismo. Necesitamos empujones para volver a vernos en el espejo. 
A menudo escribimos, casi todo lo que escribimos para no tener que decirlo en voz alta. Para que siga exactamente como lo pensamos para siempre. Para que nadie lo modifique, para que siga con la misma fuerza o debilidad la próxima vez que volvamos a ello. Para mirar que ojos de futuro al pasado. Para poder decirnos, 'te lo dije', porque la mayoría de las posibilidades están reflejadas en unos cuantos cachos de papel. 
Deberíamos escribir mejor felices, pero realmente, como mejor se escribe es enfadado. Triste tampoco sale todo lo bueno de nosotros, aun en esas circunstancias. 

Que bonito es el amor, más que nunca en primavera. 

jueves, 26 de febrero de 2015

Quiero vivir la belleza de no tener el final.

Recibes lo que esperas cuando dejas de esperar. Te partes la vida bsucando,  Intentando encontrar algo que si no dejas de buscar no vas a encontrar nunca. No puedes ser otra persona, ese puesto ya está ocupado. Solo hacen falta las ganas que no crees tener desde hace algún tiempo, para poder llegar a alguna parte sin descubrir por tí.
Me faltan, las cosas que pido. Me sobran las ganas de más. Me faltan ganas, me sobro yo, porque no soy la de antes. Que sigue siendo la misma ahora.
Antes de pedir, debes hacer, demostrar. Querer ser. Debería hacer tantas cosas que mejor me cambio y salgo a no hacer nada de lo que tengo escrito (En el reverso de una servilleta que en se desintegrará en un rato) No tengas si estoy conmigo, ni sueño ni pienses que estás viv@.



En Ley, de un ciencia impura.

lunes, 16 de febrero de 2015

Vientos sin rumbo.

Cuéntaselo a la Luna, con mayúscula la primera letra.
Prometo llamar 'Amor mío', al primero que no me hada daño, vamos a buscarnos en cualquier vida. No creo en la casualidad, una dudosa suerte o el destino, prefiero creer en mí. 

jueves, 12 de febrero de 2015

Cómo sobrevivir al invierno:

Recordar que:
Mi memoria odia el frío y mi cuerpo el calor; lluvia, viento y desazón: no hay más fiel combinación y el viento nos arremolina.

Después de mucho pasear sin una dirección fija, mejor sentarse un rato. Un banco sin pintura y algo gastado parecía el lugar idóneo. ¿Qué se supone que estoy haciendo aquí? Esa, era una muy buena pregunta. ¿Qué se hace cuando lo has perdido todo y crees no tener nada más en la vida? Hay preguntas que nunca te planteas porque no esperas tener que contestar nunca. Así se fueron acercando poco a pocos varios pajarillos que había por el parque. El sol estaba rozando sus propios límites y los últimos rayos dolían, agonizaban como sus esperanzas. No solía, pero hizo una excepción y se encendió un cigarrillo que se había comprado sin sentido alguno porque nunca antes había fumado. Pero ahí estaba, sentada en un gastado banco del parque fumando sin saber como se hacía. Las palomas se fueron de una patada al aire. Será mejor seguir andando. Mañana sería otro día...

jueves, 5 de febrero de 2015

Boring

Todos necesitamos una tabla que nos saque a flote, una mano que nos ofrezca hasta la cabeza para salir a comernos otra vez el mundo, en un barco hecho con troncos atados y una camiseta por bandera, un avión de madera para llegar muy lejos y una taza humeante en la mesa. Todos somos la misma persona que no se reconoce en el espejo y que sabe perfectamente quién es a trescientos metros, o igual eran apenas quince. Soñamos despiertos y dormimos muy poco. Esperamos, esperamos y esperamos que se pase el tiempo para que llegue NUESTRO MOMENTO, y olvidamos que número tenía nuestro ticket, y así, dejamos que la vida nos coma la suela de los zapatos pegándola un poco al suelo que no queremos dejar de pisar. 
Busquemos un mar que no moje, un aire que corte, un lágrima que seque el charco de decepciones que vamos acumulando en la mochila. 
Olvidemos el presente, el futuro y el pasado. Empecemos de nuevo sin tener ni idea de nada. No, espera, no tenemos ni idea de nada...

sábado, 31 de enero de 2015

Prefiero que dejes lugar a Dudas, así no tendré que sentarme al lado.

Podré dejar la ventana abierta un sábado que nieve mucho y no temer que entres por la cabeza-corazón, aprovechando un momento de despiste en mitad de un pulso sin ganar inamovible. Será mejor, de todas formas, que me dejes respirar sin ayuda, que te vayas antes de que amanezca y no te acuerdes de mi número, de la cama o de la cara. Prefiero que no quede nada que pueda atarnos y esperar que algún día, en otra ciudad que no es la nuestra, de repente, sin comerlo ni beberlo nos volvamos a encontrar y sea otra vez como la segunda vez que nos vimos y volviste a decirme tu nombre, que vuelva a surgir la intención de desayunar a la doce de la noche y que me invites al mismo rincón 'especial' donde solo será la segunda vez que esté. Eso quiero. Que seamos peces esperando que termine la tormenta. Siendo tormenta sin saberlo a ciencia cierta.

lunes, 26 de enero de 2015

La mejor comida del mundo son las croquetas.

La diferencia entre las promesas y los recuerdos es que solemos romper las promesas, pero los recuerdos nos rompen a nosotros.

lunes, 19 de enero de 2015

Mantén ese neón encendido.


Un día conoceremos la verdad y suplicaremos porque sea mentira, para poder reescribir una y otra vez la historia que nosotros queremos vivir. Sabiendo, desde hace digamos, todos los años que tenemos,que la vida no entiende de gustos, ni de preferencias. Da igual que tu prefieras algo, la vida, la suerte, la muerta, la esperanza, la pasión, todas tienen nombre de mujer.

martes, 13 de enero de 2015

Cuando quemes tus naves no me pierdas las llaves del cielo

Me gustaría, a veces, poder ponerme mala en el momento justo en el que estás con mucha gente pero quiere irte  para estar a solas. Pero no puedo. Mis defensas han decido que son más fuertes de lo que pienso, incluso a veces, mas fuertes que yo. Y tiene gracia, porque creo que soy una persona bastante fuerte. Me resulta bastante ridículo escribir diarios, y aun así sigo intentándolo, porque yo, no soy mis defensas. Querría, a veces también, ser el caballero, que no anda sin un caballo o un par de doncellas y samas pisándole los talones. Pero no vivimos en una época de caballeros, lanzas o escuderos, ahora, alguien con un diploma, un montón de horas de biblioteca tatuadas en el trasero de aquella silla incómoda o una sonrisa de dentista de un par de miles de euros, son el pase a la final que se busca. Que todos buscan, porque nadie quiere otra cosa, todos peleamos por tener el mismo final. Desconocido, y anhelado final, de cuento aún por escribir y que se acabará convirtiendo en peli, omitiendo detalles que fueron importantes para llegar a ese final culminante, pero nadie quiere ver las lágrimas del camino, ni los enfados, ni las caídas. No quieren ver lágrimas de derrota, sino que lloren de alegría, de felicidad, de entusiasmo. Que se caigan porque les tiemblan las piernas y no quieren estar en otro lugar en ese momento justo. Eso, no se enseña en los libros. 

sábado, 10 de enero de 2015

viernes, 19 de diciembre de 2014

Las malas noticias vienen solas.

Los cuentos de hadas son ciertos, no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que podemos derrotarlos. Amores de paso, refugios, fracasos que hacen que pierdas la noción del tiempo, el norte. Tormentas pasajeras que dejan destrozos irreparables en lo más oscuro de la cabeza. El corazón tiene bastante con soportarse a sí mismo como para encima dividirse en más espacios que los físicos asignados para calcular complejas ecuaciones que le llevan más lejos de lo que jamás habría imaginado o soñado. Todas las noches vuelve el poeta a su guarida intelectual, a su 'casa', entre libros e historias perdidas, disueltas en hielos fundidos con expectativas demasiado altas para la altura de la noche. 

viernes, 28 de noviembre de 2014

Las noches serán poemas tan largos...

" Y así me va. Acumulo ya más finales de los que jamás he empezado. Comienzo a menudo por el final para no tener que enfrentarme tanto a mis principios. Y sonrío de tanto llorar. Y me enamoro sin quererme enamorar. " Risto [Que ahora resulta ser un blando]

Que nadie podrá recordar, como podemos olvidar las sonrisas que nos hicieron reinar nuestros malos recuerdos. Los caminos que nos llevaron a las antípodas de Roma, la caída dentro de un pozo sin foco(s), ni libros, ni hombros donde pararse a llorar. Instrumentos oxidados arrinconados y un poco en proceso de olvido después de unos meses en el tira y afloja típico de querer o no querer, de ese pulso cabeza convicción en el que nadie sale bien parado. Todo esto solo existe porque le ponemos precio en nuestra cabeza. Habría sido más fácil irse a unos kilómetros más al norte que estar al sur, tengo que hacer un esfuerzo mayor por mantener mi norte fijo, las veletas si el aire no las mueve se quedan quietas. 

jueves, 27 de noviembre de 2014

Tristezas a la carta: Ron con sandia.

Y tumbarte a la sombra de diez chimeneas, levantarse con ojeras de más y echándote de menos. Después de descubrir que el caso en realidad era un fracaso, que la lluvia que cae del cielo nos junta mientras tiran de nosotros nos separamos, como eso de que el mundo se cae, y nosotros, hacemos lo que se pueda para seguir enteros a la hora del desayuno; tápate un poco, ten tu camiseta, pásame los pantalones, ta has puesto la camisa al revés, ¿dónde está mi zapato?, he encontrado un calcetín, dame un beso, cariño deberíamos bajar a desayunar, un segundo que me falta la pinza, no me mires así idiota hablo de la pinza del pelo, yo no he dicho nada, estoy, vamos.
 Y así empezó el día que acabó con todo, sin prisa pero sin pausa, con los nervios floreciendo en pleno otoño. Deberíamos haber pedido Gintonic, el café fue insuficiente para despertar los sentidos que seguían dormidos arribas.