Cada loco, con su idioma

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viernes, 8 de noviembre de 2013

Adiós, pero no nos vamos. Aquí estamos.


La culpa fue inventada para evitar el razonamiento ante lo evidente de las pruebas porque no hay más de 24 horas en un día, ni menos de sesenta segundos en un minuto, que te llega para dar la vuelta al mundo en ochenta días [son, ochenta nada más, para dar la vuelta al mundo] Pierdete de mi vista, entre la ayer y mañana, metete debajo de la cama y llámame con señales de humo por la ventana. No te dejes la puerta abierta, para que entre el miedo o los sueños desgarrados de misterios sin respuestas aparentes. Los gatos ahogados en cubos de lágrimas, secadas en puestas de soles desolados a la luz de las legañas que se cuelgan en tus lágrimas, besos, marañas, mañanas, vientos, nieve, juegos y temeridades que no critican tu esperanza de volver a encontrarme viva en la inmensidad de recordarte como eras, como fuiste, como viniste a mi cabeza. Es mejor que volvamos a salir a la calle, las paredes de juntan demasiado a mi. El sábado es un buen años, quedamos a la semana de siempre, en el lugar esperado. (Ni se te ocurra llevar al gato)

jueves, 7 de noviembre de 2013

La vida, solo dura un segundo.

Las ojeras tienen historias que contar, pero como casi todo y casi todos, es más fácil taparlo, negar que haya pasado algo y seguir andando. Como si nada, mirando después de haber cruzado. Cruzar mientras miras el charco que refleja lo cabrón que podrías llegar a ser si te lo propones. Pero mejor que no, verdad. El ser humano es infinito, como la inteligencia o lo estupidez humana. Puedes matar un pez, o cultivar cientos de ellos. Puedes moverte en círculos o saltar hasta que se rompa el cielo de envidia, por ver correr de miedo. Tendría que estar prohibido, vivir las cosas dos veces, repetir los intentos fallidos, haciendo creer que son los primeros. Morderte las pestañas que se cansan de estar casi toda la tarde en casa, es mejor tirarse por el suelo, con los recuerdos enredados en el pelo, que me quitas de la cara, para luego no movernos. Pensar que podríamos estar así eternamente, pero así como somos infinitos, tenemos una fuerzas limitadas [ tanto físicas como mentales] Es bonito saber que usted existe(...) Usted sabe que puede contar conmigo y no hasta dos y hasta diez, sino contar conmigo. Codo a codo en el tren de vuelta, los tobillos lejos de el suelo de tu coche, de camino a mi mundo. Cada noche que no sales y te veo en cada barra, de ese bar al que no vas, desde que me he mudado a Marte, los domingos o los martes, no se si morir de hambre o vivir de sueño y ganas. Porque nos espera aún el mañana. Desvaríos varios, entre variaciones sin horarios.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Romperé el despertador.

Buenas tardes cariño, esto no suelo hacerlo cuando se que podría verlo la persona a la que va dirigido, pero creo que podrías ser una bonita excepción o no. Creo que mejor se lo dedico a la sombra de Pet, que me espía desde el tejado de enfrente, tripulando el gran barco pirata que está encayado desde hace meses.
Sueño cada noche, que Exploramos los resquicios de tu cuerpo y de mi cuerpo , fue la resaca de la despedida, no pude devolverte las llamadas. Me voy, no quiero estar cerca si revienta, el saco de mentas, el tiro al plato desde aquella puerta. El vino que se cayó en la alfombra, la gata que se metió en casa cuando llovía, el loco que vive en medio de un campo, vacío de ganas de huir en una lancha de madera, que sale cada media hora de la plaza donde se me rompió una vez un tacón, que clavé por las noches de luna llena, en tu pecho sin que me vieras. No pidas perdón, si alguien te engaña y lo descubres a tientas, mientras buscas las llaves de aquella canción. Entre las estrellas también hay negro, hay vacío hay miles de millones de talentos perdidos por miedo a leer con voz de canaya. Si rompiste la ventana de tu cuarto por jugar a llegar a ser mejor, que el vecino del octavo, donde la música resvala por las paredes que hay junto al colchón, que no cama, ni almohada, solo tristeza empañada con el calor que salia de nuestras manos, pegadas al techo de mi corazón.
[ No te lo tomes como nada personal, no creo nada de lo que escribo, cuando escribo sin creer que puedo mejorar lo que pienso. Ni yo me entiendo y estoy escuchando música de esa que te pones para estar triste, cuando el día ya se adelanto por que ha salido el sol]

miércoles, 30 de octubre de 2013

Ahora que no me acuerdo del pijama

Ustedes me ha mirado, pedirle a ese bombón que me perdiera, hoja en ese bosque, que es el mejor sitio para esconder nuestro tesoro de papel y letras griegas, un borrón amarronado, con restos de melón y tinta china, llegada desde América, a bordo de cajón lleno de seda. Los piratas, astronautas, escritores y asesinos podrían sentarse en una misma mesa y salir vivos de allí, todos matan, saquean, inventan o revientan, las mentes, los barcos, la tierra, las ilusiones y esperanzas. Podrían crear un tratado contra el mal de (amores) ojo. Seguro que sería que votar un rey de los piratas, gracioso divertido de cientos de años de espera hasta llegar a un resultado valido, a medias aunque sea, las medias que te rompes cuando piensas que te darán una piruleta ( que no quieres ) por haberte raspado las rodillas. Ahora las estrellas aporrean la ventana y te susurran, muy sutiles, que te está esperando la almohada, te perdona por tirarla, dejarla dormir a los pies de tu cama, si la dejas quedarse esta noche, de aquellas lágrimas, tranquila, no dirá nada.

El físico atrae.





 
A mí me gustaría que aunque estemos separados, las mentiras se transmitan desde un puerto hasta la misma ventanilla de salida, hacia la luna o desde Marte. De describo la vida, un miércoles a mediodía, que es cuando las nubes más blanditas vienen a buscarme dando tres golpecitos a la puerta. Las vacas y caballos te esperan esta tarde en la parte de atrás de su granja, un carro estropeado y dos perros ladrando cuando te acercas silencioso e intentando ser silencioso a robar las pruebas del delito que te atan a las patas de la cama, que se cae a tus pies rendida, una vez a la semana. Temiende ser p(m)e(j)ores personas desde que te olvidas de tomar las vitaminas. Los zapatos en la parte trasera de un coche, donde se quema una pareja o debajo del armario, donde siguen mueriendo tus montruos [ No me des las gracias por el veneno, todo lo es, nada es de eso. Solo depende de la cantidad]

martes, 29 de octubre de 2013

Ya es año de cambiar de historia.

Tengo rizos marrones ocuros, ojos grandes y una sonrisa casi permanente, me gusta ponerme flores en el pelo, los vestidos y los tacones. Ver películas bonitas y llorar. Apunto frases en un cuaderno .Creo que soy observadora y tranquila.Prefiero que algo sea expontaneo a tenerlo todo planificado. El orden lo prefiero momentaneo no permanente.Me gustaria poder ir a Argentina.Uno de mis sueños es escrbir un libro y que lo publiquen.Me encantaria ser psicologa aunque no tenga muchas salidas estudiarlo,creo que estoy empezando a interesarme por la fisioterapia-.-Hago volley  en la universidad.No suelo contar mis problemas en alto,prefiero guardarlos y plasmarlos en un papel,soy más de escuchar problemas ajenos,me resulta más facil afrontarlos.Me gusta lo de leer las revistas desde la última hoja.Me quedo embobada viendo nevar,llover o una tormenta aunque prefiero que me caigan gotas de lluvia y copos encima, congelarme hasta los huesos y luego llegar a casa y ponerme cerca de un radiador.No me gusta que la persiana de mi cuarto esté bajada del todo para poder mirar por las rendijitas. Subo las escaleras de puntillas.Y lloro cuando las cosas me superan.

lunes, 28 de octubre de 2013

Yo muchas más que vosotros.

La noche se hacía mucho más larga, desde que cambió la hora, tres menos, en su reloj de muñeca. Para que la mañana siguiente, llegara tarde. Se perdiera entre las calles vacías que rodeaban sus casa, las calles sin gente, de perros con dueños que olvidan la puerta, la luz de farolas que viven despiertas detrás de una nube muy grande. Lluvia escondida en barreños de pueblo, globos de agua y libros sin tintas comidas a tiempo, por el tiempo que pierdes en intentar llegar al cielo, que vive entre su boca y la mía. Las notas pendientes, largos y cortos, de plata y oro, que en realidad solo dicen, 'Te quiero' cuando el miedo les ata las manos, la tripa y la mente, para que olviden porque llegaron hasta la cima, y baje a buscar la salida que estaba detrás de sus mentes ( cerradas por fuer[z]a ) No quieres quedarte a cenar, porque mi desayuno son letras perdidas en noches sin had[o]as, ni sinos, ni nada que entre en un pergamino, mugriento y podrido como la manzana que Eva comió en el paraíso, o Blancanieves a mano de su madrastra. La mujer como símbolo del pecado, pero que le gusta más a un hombre, que una mujer con agallas, dispuesta a pasar la frontera, de lo prohibido y del pecado(r) que nunca se atrevió a hacer el solo. Si los pájaros hablaran, tendrían envidia de los humanos, tan grandes e inconscientes de el poder de sus palabras, sin necesidad de volar contra el viento [ y marea] para encontrar un trocito de suelo, en el que caerse [muertos] exhaustos, después de un tarde de tortitas, sin nata ni fresas, en una playa desierta, donde el mar se da la vuelta.

domingo, 27 de octubre de 2013

Es una gran idea.

Si cambias de idea, la mesa está puesta.No se ir despacio, yo cierro los ojos y salto.

¿La libertad es así?

Cuando el mar no tenga sed, las libélulas se secarán de miedo, escondidas entre las flores que no quieren salir en invierno, por miedo a morir demasiado jóvenes y su cadáver se pierda bajo la nieve que sin pensárselo dos veces, va directa a el corazón más grande que haya por los alrededores.

lunes, 14 de octubre de 2013

Hacer fácil lo difícil.

Me arañan con rabia al pasar, no volverá a ocurrir, porque aunque parezca que no, voy aprendiendo con los daños, que nos dan los años. Cuando pasas treinta veces por el puente que han pisado desde hace siglos, pies descalzos y zapatos de tacones escondidos entre arbustos del recuerdo que se borra con el humo de cigarros, siempre a las once de la mañana.

domingo, 6 de octubre de 2013

La noche se vuelve día.

El origen de podíamos follar hasta dejarnos de querer. Nadie nos obliga a mirarnos en el espejo cada vez que salimos de casa. Tenemos que, podemos, debemos, tendríamos que volver a cuando empezó todo y dejar unas migas de pan, para volver si en algún momento olvidamos que la derecha, no se esconde detrás de otra cosa que no sea la izquierda. Los pasos agigantados, en países de enanos. Comiendo de recuerdos, que se escurren de los vasos que se rompen al caerse de espaldas al abismo. Hasta pronto si nos vemos, hasta luego ya hablaremos. Encantada. Buenas noches. Buenos días. Buen provecho.

miércoles, 2 de octubre de 2013

 
 Amigos del planeta azul, dejad de comer el tiempo por los ojos, las agujas se mueven, pero vosotros necesitáis un impulso. Queréis llegar a la luna, pero lo máximo que alargáis la manos es hasta la mesa para alcanzar el mando de un aparato que os enseña constantemente la vida de cientos de personas irreales que viven, de mentira, la vida por la que soñáis al despertaros por la mañana. No dejes de soñar cuando suena ese molesto pi-pi-pi del móvil que tienes más cerca de lo que deberías mientras duerme lejos de la que querrías que estuviera al otro lado del colchón.
 



lunes, 30 de septiembre de 2013

Siempre voy detrás del error.

Si quieres te cuento porque te quiero
y si quieres cuento porque no
 
 
 
El negro en la nieve es un blanco perfecto, con un cartel luminoso que te grita 'aquí estoy' (yo sin ti). Pueden pasar días, semanas y meses si me apuras, entre la primera taza hasta que se rompe el asa. A veces, hasta años. Pero se rompe. Se cae la leche y te tienes que poner zapatillas inevitablemente, te guste o no, porque puede que te cortes. Las avispas, se posar en el borde de las papeleras y la hormigas, hacen filas de cientos, miles o millones de ellas, cuando se cambian de casa, cuando llueve y construyen sus fortalezas, para evitar que se pierda todo lo que han estado guardando desde hace meses, años igual, las más antiguas de por allí, pero ya.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Subir de dos en dos las escaleras.

Un melón, con pezón de sandía.

El amor se crea en el cerebro, con las endorfinas como flechas de Cupido.

Vamos a soplar la raya del amanecer porque estás esperando un tren. Un tren que te llevará muy lejos. Tú sabes dónde quieres que este tren te lleve, pero no sabes dónde te llevará aunque en el momento que subes, eso deja de tener importancia, pues el traqueteo araña los párpados y los hace caer sin verguenza ni pereza. 

Juegate un polvo al trivial del amor, tu piensa que si eres un poco constante, puede que lo consigas o no. Pero vamos, que yo te animo. A llegar a una habitación y apagar la luz, llegar a tientas hasta la cama, pasar la mano por el borde, hasta llegar al otro lado. Quitar de allí en medio la almohada y subir la rodilla al tiempo que te vas quitando las zapatillas, que casi caen solas por gravedad, y allí está lo que esperabas, una nota con tres palabras y un olor que te haría girar la cabeza entre una arabunta en cualquier punto del planeta. Un beso por atrás y el espacio de una firma que no había, ni hubo, ni habrá. 

viernes, 27 de septiembre de 2013

¿Yo también?

Pero todo el mundo tiene una razón. Para andar sin mirar al que pasa a tu lado, para olvidar el paraguas en un bar y volver cinco meses después a mirar a los que caminan por el cristal. O dentro de una caja que guardamos celosos en casa, para que no se arrugue. Tender, los títeres porque eso nunca funfuna, o se funde o fulmina, ya no se porque decia esto. Pero creo que no estoy deacuerdo con que las moscas vuelen. ¿ Por qué ellas si y yo no? No vale. Yo soy más grande. El Do-domingo, iremos juntos a una isla a cambiar el pan por ser, algo más necesario que los sentimientos.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Que llevarás puesto hoy..

Porque si, porque los prejuicios me sudan la vena, la grande. Cuando quieres volar, más allá de esta mierda. Y querer estar un poquito más allá, ven acá. Menos bien que mal, más regular que mal. Bebidas sin hielo, cartera sin pena, temiendo la llegada de la luz del sol cada vez que sale de tarde. Cuando te pones (cachondo) los cascos, el resto no te importa nada y menos. Era tan t(l)o(c)nta, que casi no me creía que supiera volver a llegar, hasta la fiesta de donde la saque hace un par de horas, casi diría que arrastras. No me arrastro me decía, susurraba cada vez que se acercaba en la esquina que yo paraba para comprobar que nadie seguía mis pasos o sus tacones tartamudos apoyados sobre mi hombro con mi mano en su cintura, y las suyas, tan pequeñas que me entraban las dos en una, caían como péndulos, delante de sus caderas, insinuantes, diciéndome que parase a mirar. Los ojos ya miraba otra realidad, pero sus labios, estaban todavía pegados a los míos, a mi garganta con  su lengua un poco dentro de mi oído, mientras yo le comía la oreja. No se dejaba dominar, pero llevarla a la oscuridad era más fácil que pensarlo o planearlo mientras la miré desde la barra del bar. Ella en el centro con su pelo suelo y las ganas pintadas en la cara, de salir a ganar, un trofeo, esta noche por lo menos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

No m(t)e quiero marchitar.

Lo siento, luengo pienso en lo que siento, y si quiero no hay más. Ni mentiras ni lamentos, ni suicidas ni más cuentos que te digan quiero más. Hasta luego, ya te veo entre otros vientos, entre flores al podar, los arbustos del aquel sueño que quisimos recortar. Es Otoño, con mayúsculas, las flores recién secas, las hojas amarillentas y a puntito de besar, con sus dedos diminutos el suelo que se hiela, en unos meses por la noche y resbala. Que te quiere ver de cerca, que se acerca sin pensar, o pensando en lo que hay luego y que no se quiere alejar. No hay sentido si sientes, con sentimientos, los sentidos de(l) (amor) la paz. Entre ellos y nosotros.  A una llamada de(l) teléfono que no usamos ni para mirar el reloj. Hasta el próximo verano majo. Que en septiembre, se caen las hojas a ojos incrédulos que intentan aguantar el frio, entre castañas, mientras les castañean los dientes y mienten, diciendo que el frío no existe, aunque esté más dentro que el más profundo de sus pensamientos. Pero cuidadín, que como el frío enfría el deseo, lo más cuerdo, es encender un fuego.

sábado, 21 de septiembre de 2013

A besos me apeteces, a tragos me haces falta.

Hoy y ayer, la luna se equivocó de hora para salir, y ella no tiene escusa, porque tampoco tiene boca. No puede salir cuando quiera, sin pedir perdón ni permiso, como si todos la esperasen durante días, semanas incluso. Solo es un montón de polvo. Escondido bajo miles, cientos, millones de camas con personas asustadas, eufóricas, jadeantes, hambrientas u olvidadas que solo quieren esperar un poco más. Tener el poder de alargar el tiempo, acortarlo, acelerarlo hasta lo imposible para conseguir lo que se proponen cuando pisan el suelo cada mañana. Los charcos o la tierra seca del camino cuando buscan encontrar una señal que no estaba la última vez que pas(e)aron por allí ( acompañados) algunos dirán, que la vida es injusta, que el pan que se enfría en la tostadora, dentro de ella me refiero. Es algo que hay que tirar inevitablemente, pero las gallinas, picotean pan duro, mojado en agua. Pitas, pitas, potas a las botas de piratas perdidos entre piedras sin ningún valor añadido.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Siento que se me atascan las manos después de la cena.

 
Se pone falda, cuenta historias y bebe una copa de vino a media tarde. Nada queda claro, todo espera un fin sin principio. En el parque los columpios se oxidan. Las monedas que salen de detrás de las orejas no duran eternamente. Hay aviones de papel y barcos, de cascaras de nuez. Lápices sin punta y cristales sin espejo. Elefantes, tigres y leones. Monos colgando de una rama y remos colgados del techo. Coches corriendo, volando sin rumbo aparente. Dejando una marca en la arena de una playa, desde lo alto de un monte. Sin lluvia, detrás de la esquina.
De mi, para tu, firmado: Yo.